Aplicación de las ventosas

Se trata de uno de los métodos terapéuticos empleados en la Medicina Tradicional China (MTC) con la finalidad de provocar determinados estímulos cutáneos y tisulares mediante la producción del vacío.

Es una técnica muy útil en el tratamiento de problemas de los meridianos debido a un estancamiento de la sangre o del Qi. También es eficaz para expulsar los factores patógenos externos sobretodo el viento y el frío.

Consiste en aplicar ventosa sobre determinados puntos del cuerpo.

¿En qué se basa la aplicación de ventosas?

Las Ventosas tradicionales pueden ser de cristal, de bambú, de cerámica o de arcilla.
Las ventosas modernas pueden ser de plástico con bomba de aspiración, con pera de goma o magnéticas.

Las ventosas modernas se aplican gracias a una bomba de aspiración o pera de goma. En cambio, para aplicar las ventosas tradicionales es necesario quemar una bola de algodón previamente mojado con alcohol en el interior de la ventosa.

La combustión del oxígeno crea un vacío de aire dentro de la ventosa que al colocarla sobre la piel hace que se pegue a ella, que la succione. Esta técnica además de ejercer el efecto de la succión es más efectiva porque el calor del fuego ayuda a que los poros de la piel se abran y así los factores patógenos se eliminen.

Las ventosas se pueden utilizar de varias formas:

En masajes:

En este caso, se aplicaría aceite sobre la piel para permitir el deslizamiento de la ventosa. Se realiza un masaje por la zona a tratar para provocar la hiperemia y mover los fluidos. La finalidad de esta técnica es la desintoxicación del organismo de las toxinas que circulan por sangre y linfa.

Técnica de aplicación y extracción rápida de la ventosa:

Esta técnica se utiliza solamente en la espalda, y es para hacer incidencia en los pulmones. Se aplica la ventosa, se deja dos o tres segundos y se separa de la piel con un movimiento rápido para aplicarla inmediatamente de nuevo en el siguiente punto, repitiendo el proceso, recorriendo de esta manera toda la zona a tratar. Esta técnica es específica para casos de mucha congestión pulmonar por mucosidades. Ayuda a que se desprenda el exceso de mucosidad y que salga a través de la tos.

Ventosa fija seca:

Esta técnica consiste en dejar la ventosa fijada en la piel, en puntos específicos para tratar las zonas reflejas orgánicas del cuerpo a través de sus puntos reflejos en la espalda. También se utiliza en el tratamiento de los denominados puntos gatillo, es decir, puntos de máximo dolor, generados por contracturas y bloqueos estructurales.

Sangrado con ventosa:

Cuando hay zonas muy congestionadas e inflamadas en algún punto determinado, se puede extraer un poco de sangre para hacer bajar la tensión de dicha zona. Para ello, se pincha la piel con una lanceta en esa zona y se coloca la ventosa fija. Es el mismo cuerpo el que impulsa hacia fuera la cantidad de sangre que necesita liberar, para que la zona se descongestione y mejore con más rapidez.

La aplicación de ventosas provoca

  • Efecto revulsivo (inflamación externa para quitar un problema interno)
  • Efecto relajante muscular
  • Efecto analgésico
  • Hiperemia local.
  • Eliminación de factores patógenos externos, sobretodo frío y humedad
  • Activación de la circulación de XUE
  • La aplicación de ventosas estimula el metabolismo
  • Regulan el sistema nervioso
  • Aumentan las defensas
  • Mejoran los tendones

¿En qué nos puede ayudar las ventosas?

La terapia de aplicación de ventosas tiene aplicaciones muy amplias; en general, tanto las enfermedades de la medicina interna, como las del sistema nervioso o locomotor entre otras. Por ejemplo:, resfriado, tos, asma, celulitis, dismenorrea, parálisis facial, entumecimiento de los miembros entre otros.

Podemos decir que siempre van bien cuando queremos eliminar toxinas de una zona concreta; derivar la sangre hacia otra zona; aportar sangre o nutrientes a otra etc.